8M,Ahed Tamimim, día internacional de la mujer, Isralel, Malala Yousafzai, Ocupacion Sionista, Palestina, pensamiento Hollywood, feminismo, trending, dos adolescentes y la ocupación

 

Mientras aún hoy los medios se hacen eco de los sí y los no de la alfombra roja y algunos otros hablan del emotivo discurso de a ganadora del Oscar Frances McDormand (quien mencionó la palabra “inclusión”): las productoras de Hollywood deben estar planteándose la pérdida de una gran oportunidad para su industria cinematográfica y tendenciosa con el caso de Ahed Tamimi…  Pero y aunque Ahed Tamimi podría convertirse en una heroína verdadera al mejor estilo de Katniss Everdeen (pero de carne y hueso); su activismo, compromiso y realidad se lo impiden.

Por cierto, por más propaganda que se haga, nunca una ficción puede asemejarse a la pura realidad.

La que sí es real y fue alabada, recibida y apoyada por las celebrities de Hollywood fue Malala Yousafzai. Pero ¿qué hay con ella? Mucho y poco.

Con el respeto que me es debido y no haciendo referencia al activismo de Malala en sí, pero sí haciendo referencia a la mirada de los otros sobre el activismo de ella, traigo a colación el escaso apoyo, indiferencia y desconocimiento del activismo de Ahed. Veamos…

Entre ellas hay más similitudes que diferencias; pues ambas luchan legítimamente contra la opresión y la injusticia de un régimen impuesto.

Y también ambas son jovencísimas y combaten con sus propias armas a ése agresor que ocupa su país; agente violento externo que hace uso de su soberanía restringiendo la economía, la calidad de vida y la libertad individual; coaccionando los cuerpos y demoliendo estructuras primarias. Y con estructuras primarias me refiero a las de educación. La escuelas, los centros de formación, los pubs y bares siempre, por ser medios culturales y vehículos propicios para la reflexión y la palabra, fueron y son la amenaza segura para los régimenes totalitarios ¿o acaso en toda la historia no existieron organizaciones que tuvieron que dialogar en secreto debido a la amenaza del poder tirano de turno? ¿Y aún hoy no nos aglomeramos de la misma manera?

El régimen que acosaba a Malala prohibía que las mujeres se eduquen en establecimientos públicos. El régimen que acosa a Ahed no lo prohíbe, directamente no le interesa. La política israelí es conocida por sus actos de demolición (no es metáfora), siendo el 2016 el momento  cumbre de este tipo de violencia (1). Además, recuérdese que el régimen sionista, en su afán de ocupar más tierras, posee un frondoso prontuario sobre destrucción de estructuras educacionales y de desplazamientos forzados de lugareños, impidiendo así cualquier asentamiento a futuro y consecuentemente llevando al fracaso cualquier intento de oportunidad educativa.

Pero la gran diferencia entre ambas radica en las circunstancias espaciales que las rodean y quiénes son los que legitiman su lucha.

Malala “fue” víctima del régimen talibán de Pakistán; régimen que todo el mundo occidental repudia unánimemente y tacha de terrorista.En ello no hay tutía.

Y Ahed “es” actualmente víctima del colonialismo israelí anclado en Palestina, colonialismo amparado por todo el mundo occidental. Y en ello tampoco hay tutía.

(Ojo, ésta no es una crítica contra Malala, o contra quienes le manejan la agenda, pero podría hacerle un guiño a Ahed, un pase corto, una atención, una mención por mismas vivencias, por empatía, por ser hijas de una generación oprimida, por mujer, por algo… Noblesse oblige.)

Mientras la una aboga, desde el primer mundo y premio Nobel de por medio, por el derecho a la educación de las niñas; la otra desde el último mundo (último por las condiciones completamente asimétricas de justicia, por la vulnerabilidad de la vida palestina, por su invisibilidad en los medios de comunicación) y encarcelada por resistirse a la vejación, aboga por la libertad de su pueblo.  Libertad que es la suma de las voluntades, es decir, que incluye tanto mujeres como hombres, niños y ancianos, jóvenes y toda persona que, como ella, nacieron bajo la ocupación y son parte de la generación que pocos van a defender y casi ningún colectivo va a dar su entero apoyo por no ser “la feminidad empoderada que Occidente quiere validar. Ella busca la justicia contra la opresión en lugar del empoderamiento que solo beneficia a sí misma.” (2) Ahí está la mirada de los otros sobre ella. El feminismo de Malala sí.

El de Ahed, no.

“No existe un único feminismo, hay distintas tendencias que en ocasiones difieren mucho unas de otras.”

Dilar Dirik, historiadora, filósofa y socióloga.

Hamburgo, 2015.

Y a pocos días del Día internacional de la Mujer; no debemos ni dejarnos llevar por un único feminismo, un feminismo del tipo mainstream expresamente blanco y mayormente manifestado por mujeres blancas occidentales (dejando de lado las voces de mujeres negras, indias, musulmanas, kurdas, rohingyas, niponas, árabes, pastunes, judías, iranias; que también tienen mucho que decir y que también muchas veces sus discursos aunque corren en sendas paralelas, no lo hacen en la misma dirección que el discurso hegemónico); ni tampoco debemos olvidar a esta adolescente.

Ahed Tamimi es una mujer joven luchadora que, claramente ella y quienes la rodean, viven y ejercen su propio feminismo determinadopor sus excepcionales circunstancias: la ocupación israelí en territorio palestino. Este feminismo, esta lucha de poder asimétrica entre un sector desprotegido y otro sector militarmente armado y mundialmente apoyado, da origen a este feminismo político concebido desde la ocupación. Feminismo nacido de la ocupación y moldeado por la ocupación; un feminismo urgente que radica en la necesidad de retornar a aquellas posibilidades arrebatadas por el régimen que instala e incrementa la ocupación y  esperanzado en alcanzar, ya no sea la completa libertad, al menos sí la igualdad, la justicia y la equidad para frenar esa ocupación.

Se acerca el Día internacional de la Mujer y es ahora cuando las mujeres del mundo, que con tanto esmero han sabido enarbolar la bandera de sus derechos con la fuerza de sus manos y el sudor de su frente, también deben hacerse eco del pedido de cientos de miles de mujeres palestinas que viven a diario bajo el régimen de la ocupación sionista, régimen patriarcal y totalitario que coacciona sus derechos e ignora todas sus necesidades. Que impide su libre circulación, su posibilidades laborales, su formación educativa y sus anhelos de convertirse en mujeres libres con poder propio de decisión. Porque, si no es ahora, ¿cuándo va a ser?

Y con respecto a Hollywood, cultura de masas y trendig topics; en verdad que no se necesita de las grandes productoras de cine para fijar en la memoria colectiva a personajes que rompen con los estereotipos y quedan incrustados en la historia… No.

 

Lo que se necesita es ser crítico, no dejarse atrapar por la cultura dominante y darse cuenta que no siempre todo lo que es trending topic necesariamente es universal para todas y verdadero.

Una sí y la otra no

Malala Yousafzai dialoga con la reina Isabel II de Inglaterra durante una recepción en el Palacio de Buckingham, en Londres y Ahed Tamimi presa en la corte militar de Israel.

Bint Mtk.


Notas:

1) http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/12/01/record-de-demoliciones-israelies-contra-propiedades-palestinas-en-2016/

2) La frase tan atinada corresponde a la activista Shenila Khoja-Moolji y esta reflexión es producto de varias lecturas, entre ellas el artículo: ¿Por qué Occidente alaba a Malala pero ignora a Ahed?

Se puede visitar en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=235959

 



8M, AHED TAMIMI, INTERNATIONAL DAY OF WOMEN, ISRAEL, MALALA YOUSAFZAI, ZIONIST OCCUPATION, PALESTINE, THOUGHT HOLLYWOOD, FEMINISM, TREND, TWO ADOLESCENTS AND OCCUPATION.

 

While still today the media echo the yes and no of the red carpet and some others speak of the emotional speech of Oscar winner Frances McDormand (who mentioned the word "inclusion"): Hollywood producers should be considering the loss of a great opportunity for her film industry and tendentious with the case of Ahed Tamimi ... But and although Ahed Tamimi could become a true heroine in the style of Katniss Everdeen (but flesh and blood); their activism, commitment and reality prevent it.

By the way, no matter how much propaganda is done, a fiction can never resemble pure reality.

The one that is real and was praised, received and supported by Hollywood celebrities was Malala Yousafzai. But what about her? A lot and little.

With the respect that is due to me and not referring to the activism of Malala itself, but making reference to the view of others about her activism, I bring up the scant support, indifference and ignorance of Ahed's activism. Let's see…

Among them there are more similarities than differences; both are fighting legitimately against the oppression and injustice of a imposed regime.

And also both are very young and fight with their own weapons to that aggressor who occupies his country; external violent agent who makes use of his sovereignty by restricting the economy, quality of life and individual freedom; coercing the bodies and demolishing primary structures. And with primary structures I mean those of education. The schools, the training centers, the pubs and bars always, being cultural means and vehicles conducive to reflection and speech, were and are the sure threat to the totalitarian regimes, or perhaps in all history there were no organizations that had to dialogue in secret due to the threat of the tyranny power of the day? And even today we do not agglomerate in the same way?

The regime that harassed Malala prohibited women from being educated in public establishments. The regime that harasses Ahed does not prohibit it, it does not directly interest him. The Israeli policy is known for its acts of demolition (it is not a metaphor), with 2016 being the peak of this type of violence (1). In addition, remember that the Zionist regime, in its desire to occupy more land, has a leafy record on destruction of educational structures and forced displacements of locals, thus preventing any future settlement and consequently leading to failure any attempt at educational opportunity.

But the great difference between both lies in the spatial circumstances that surround them and who are those who legitimize their struggle.

Malala "was" a victim of the Taliban regime in Pakistan; regime that the whole Western world repudiates unanimously and branded terrorist. In it there is no tutía.

And Ahed "is" currently a victim of Israeli colonialism anchored in Palestine, colonialism protected by the entire Western world. And there is no tutía in it either.

(Ojo, this is not a criticism against Malala, or against those who manage the agenda, but I could wink at Ahed, a short pass, an attention, a mention for the same experiences, for empathy, for being the daughters of an oppressed generation , for woman, for something ... Noblesse oblige.)

While the one advocates, from the first world and Nobel prize in between, for the right to education of girls; the other from the last world (last by the completely asymmetric conditions of justice, by the vulnerability of Palestinian life, by its invisibility in the media) and imprisoned for resisting vexation, advocates the freedom of its people. Freedom that is the sum of the wills, that is, that includes both women and men, children and the elderly, young people and everyone who, like her, were born under occupation and are part of the generation that few will defend and almost none collective will give their full support for not being "the empowered femininity that the West wants to validate. She seeks justice against oppression instead of empowerment that only benefits herself. "(2) There is the look of others on her. Malala's feminism does.

Ahed's, no.

"There is no single feminism, there are different tendencies that sometimes differ a lot from each other."

Dilar Dirik, historian, philosopher and sociologist.

Hamburg, 2015

And a few days of International Women's Day; We must not let ourselves be carried away by a single feminism, a feminism of the mainstream type, expressly white and mostly manifested by white western women (leaving aside the voices of black women, Indians, Muslims, Kurds, Rohingyas, Japanese, Arabs, Pashtuns, Jews, Iranians, who also have a lot to say and also many times their speeches, although they run in parallel paths, do not do it in the same direction as the hegemonic discourse); nor should we forget this teenager.

Ahed Tamimi is a young fighting woman who, clearly she and those around her, live and exercise their own feminism determined by their exceptional circumstances: the Israeli occupation in Palestinian territory. This feminism, this asymmetrical power struggle between an unprotected sector and another militarily armed and globally supported sector, gives rise to this political feminism conceived since the occupation. Feminism born of occupation and shaped by occupation; an urgent feminism that lies in the need to return to those possibilities seized by the regime that installs and increases the occupation and hopeful to reach, no longer be the complete freedom, at least yes the equality, justice and equity to stop that occupation .

International Women's Day is approaching and it is now that the women of the world, who with so much care have managed to raise the flag of their rights with the strength of their hands and the sweat of their brows, must also echo the request of hundreds of thousands of Palestinian women who live daily under the regime of the Zionist occupation, patriarchal and totalitarian regime that coerces their rights and ignores all their needs. That impedes their free circulation, their job opportunities, their educational training and their desire to become free women with decision-making power. Because, if it is not now, when will it be?

And with respect to Hollywood, mass culture and trendig topics; In truth, it is not necessary for the big film producers to fix in the collective memory characters that break with stereotypes and are embedded in history ... No.

 

What is needed is to be critical, not get caught up in the dominant culture and realize that not everything that is trending topic necessarily is universal for all and true.

One yes and the other not

Malala Yousafzai talks with Queen Elizabeth II of England during a reception at Buckingham Palace in London and Ahed Tamimi imprisoned in the military court of Israel.

Bint Mtk.

 


Notes:

1) http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/12/01/record-de-demoliciones-israelies-contra-propiedades-palestinas-en-2016/

2) The apt phrase corresponds to the activist Shenila Khoja-Moolji and this reflection is the product of several readings, including the article: Why the West praises Malala but ignores Ahed?

You can visit it at http://www.rebelion.org/noticia.php?id=235959

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